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PROPONEN
ESTUDIAR LOS EFECTOS DE LOS CAMPOS ELECTROMAGNETICOS
18-NOV/2005
La
senadora Mirian Curletti es autora de un Proyecto de Comunicación
en el cual solicita al Poder Ejecutivo Nacional que “implemente
políticas públicas destinadas a la evaluación de efectos de las
emisiones de campos electromagnéticos, y disponga la creación
medidas de prevención sobre los posibles efectos sobre la salud
debidos a las antenas de retransmisión del servicio de telefonía
celular”.
Dicho
Proyecto (S-2837/05), que se encuentra para ser aprobado por los
integrantes de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y
Libertad de Expresión de la Cámara Alta, señala que “Las
telecomunicaciones, las antenas de radiodifusión y los hornos de
microondas, entre otros, son fuentes habituales de campos
electromagnéticos de radiofrecuencia, a los que frecuentemente la
población urbana está expuesta y a los que, habitualmente, no se
consideran perjudiciales para la salud”.
Por tal
motivo, la senadora Curletti entiende que “En los últimos años
la exposición ambiental ha aumentado de forma exponencial,
conforme la creciente demanda de electricidad, el constante avance
de las tecnologías y los cambios en los hábitos sociales en
general y en particular el uso de la telefonía celular, que han
generado cantidades adicionales de fuentes de artificiales de
campos electromagnéticos”, de tal forma que “se han planteado
reservas acerca de los efectos sobre la salud de numerosas fuentes
de campos electromagnéticos, como las líneas de conducción eléctrica,
los hornos de microondas, las pantallas de computadora y de
televisión, los dispositivos de seguridad, los radares y, más
recientemente, la telefonía
celular móvil y sus estaciones bases”.
Así pues,
el texto elaborado por la legisladora se hace eco de la declaración
que la Organización Mundial de la Salud firmó en Londres, en la
Tercera Conferencia Ministerial sobre el Ambiente y la Salud en
1999, en la que se resalta "la necesidad de aplicar
rigurosamente el Principio de Precaución para evaluar los riesgos
y para adoptar un enfoque más preventivo y proactivo hacia los
peligros".
“El
Principio de Precaución se define como "una política de
administración del riesgo aplicada en circunstancias de un alto
grado de incertidumbre científica, reflejando la necesidad de
tomar acción para un serio riesgo potencial sin esperar los
resultados de investigación científica”, señala parte del
proyecto redactado por la senadora Curletti.
En tal
sentido, otro de los pasajes del Proyecto de Comunicación
manifiesta que dicho Principio de Precaución “está destinado
para formular respuestas provisionales a amenazas contra la salud
potencialmente serias, hasta que se disponga de información
adecuada para desarrollar métodos de prevención y de control con
mayor base científica”, principalmente en el área de la
telefonía celular y sus estaciones bases, para lo cual “ante la
escasa y desactualizada legislación que existe en el país sobre
este tema, se dicten normas pertinentes con el objetivo de llevar
tranquilidad a la población”.
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