El pasado 12 de Abril la Cámara Argentina de
Anunciantes (CAA), realizó la Jornada de capacitación sobre la
TV por Cable: "Descubriendo mejores conexiones para el futuro
de la comunicación", en la cual, destacados profesionales de
la industria comentaron experiencias inherentes a sus actividades.
"Las oportunidades que la TV por cable
brinda a los anunciantes".
Por Ricardo Sandler, presidente del Bureau de Publicidad por Cable
e Internet (BCPI).
"La TV por cable en la Argentina es uno de
los exponentes más importantes de América Latina: ha
desarrollado cifras asombrosas que no todos conocen. Disponemos en
este momento de un menú de 103 canales de cable en la Ciudad de
Buenos Aires y 520 en el interior, que son autónomos e
independientes, y que producen en cada localidad. Esto le da a la
TV por cable una capacidad, entre productos importados y locales,
de 300.000 programas al año. Es una cantidad realmente
apabullante. Y salvo Estados Unidos, no hay otros países que
puedan llevar adelante ese nivel de producción".
"En la Argentina de cada 10 hogares, 7
tienen algún sistema de cable. Lógicamente sabemos que no pagan
todos, pero en función del anunciante, esto compromete una
audiencia importante. La proporción de TV abierta que se ve a
través del cable, oscila entre el 27 y el 43%. O sea que es una
audiencia muy importante, y se ha desarrollado meteóricamente,
porque, si bien la antigüedad del cable es de 35 años, en los
últimos 15 se ha desarrollado la industria que hoy conocemos.
Creo que estamos en el lugar correcto. Solamente hay que revisar
qué es lo que se debe hacer, y éste el punto álgido de la
cuestión".
"Para comprar medios se deben poner metas
claras y objetivos sintéticos. Por eso establecí la teoría de
las tres M: La primera es Mirar televisión, tanto para quienes
son responsables de inversiones publicitarias, como para quienes
venden publicidad. Porque el fundamento del cable y de su
crecimiento ha sido, básicamente, debido a los contenidos, que no
sólo han permitido segmentar la audiencia, sino que la gente lo
valorice como medio. Ver televisión es una tarea ardua, si
tenemos en cuenta que existen 300.000 programas por año".
"La segunda M es la más sencilla y la
más cuestionada: Medir. Todo proceso de conocimiento necesita de
mediciones, que son el termómetro de lo que pasa con los
contenidos. Son guías para tomar decisiones en función del
producto, de cómo va a promocionarlo, y si el concepto pega con
el perfil del canal, del programa, del especialista o de los
contenidos que ahí se desarrollen. Y luego, hay una segunda
instancia, que es la corroboración o la medición de la audiencia
o de los demás datos que se precisen a nivel
socioeconómico". En esas dos M parecería que el círculo
terminara. Pero se hace necesaria una tercera M, que puede ser
Milagro o Magia. Esto no quiere decir que, aunque uno acierte el
concepto y tenga las mediciones correctas, vaya a triunfar".
"Hoy nuestra obligación es conocer la
televisión, conocer todos los contenidos y poder trabajar para
mejorarlos, porque la demanda de la gente va in crescendo, y
aumenta en expectativas y necesidades".
"Las Marcas deben
interrelacionarse con los contenidos de una manera sutil y
enriquecedora".
Por Ernesto Sandler, productor general de Utilísima Satelital
y presidente de Utilísima Multimedios
"Lo importante, cuando uno fija una
campaña de publicidad, es ver qué efecto se quiere lograr en el
televidente. El PNT en televisión debe tener un efecto
homeopático; no es un tipo de publicidad para ‘Toco y me voy'.
En cambio, tiene que ser de larga duración, en pequeñas dosis,
en buenas cantidades y con buena calidad. Si esto ocurre, es muy
factible que al cabo de un tiempo, ese tipo de medicina sea
efectiva, porque se instala en el televidente y se incorpora a su
consumo".
"Si bien no hay grandes diferencias entre
el PNT en TV abierta y TV por cable, lo cierto es que el tiempo de
vida de los programas es distinto. Y el PNT es un sistema para
instalar durante un año, ‘golpeando' en la audiencia de forma
constante. Por eso, esta forma de publicidad en TV abierta es muy
difícil, ya que no se sabe si el programa va a durar 15 días o
un mes. Entonces el PNT se transforma en promoción directa: ‘Compre
esto', ‘Use aquello'. Eso no tiene nada que ver con el hecho de
incorporar el producto al contenido el programa, haciéndolo
rápido, en forma violenta y gritando ‘Acá estoy!', para luego
salir corriendo. Los plazos de respuesta en el PNT se dan mucho
más lentos que en una publicidad directa. Esto está
absolutamente claro. Pero también está claro que los efectos
suelen ser distintos. Los efectos rápidos y contundentes suelen
llamar la atención, pero las marcas y los contenidos desaparecen
exactamente con la misma virulencia con que aparecieron".
"El tiempo es un valor, porque la
capacidad que tiene la gente de entender el producto e
incorporarlo a su hábito de consumo, no se da de un día para
otro. En este sentido, la televisión por cable es uno de los
instrumentos más idóneos porque permite la permanencia y la
regularidad del televidente. El televidente del cable no es ‘epiléptico',
no está zappeando entre los tres programas que más le gustan. Es
más tranquilo, observador y está más dispuesto a recibir la
información publicitaria y de contenidos. Por eso tiene mayor
grado de perdurabilidad en el tiempo y, seguramente, cuando pasen
estas etapas de ebullición en TV abierta, el cable va a marcar el
sustento de cómo va a ser la televisión".
"En la TV cable el rating no es la
principal variable a analizar. Hay que planificar en función de
la temática y los contenidos, considerando toda su distribución
dentro de la pantalla".
Félix Grosso, asesor en estrategias de medios
"Otro tema interesante a considerar, es la
ubicación de las señales en la grilla del cableoperador. Una de
las señales con más alto rating es TodoNoticias. Supongo, por un
lado, que es por su contenido, pero por otro lado, también tiene
que ver su ubicación dentro de la grilla (en CableVisión está
en el canal 9). Los grandes ratings de TV abierta y el tránsito
de ida y vuelta con el zapping, le brinda a esa señal un aporte
extra. Entonces, creo que es importante mirar cómo está
conformada esa grilla de distribución y ver qué canales están
camuflados dentro de lo que es TV abierta. Mucha gente no suele
distinguir los contenidos entre los programas de TV abierta y de
cable. Están viendo TV. Nosotros segmentamos por un tema de
costos o por un tema de información y de precio, pero el
televidente pierde la noción de que a una pauta la vio en abierta
o cable. Este análisis previo es importante para ir viendo y
diagramando esa estrategia del uso del tema cable. Y, por último,
dentro de eso, sectorizar o buscar cómo están conformadas y
agrupadas las distintas señales en el cableoperador, con lo cual
se puede seleccionar un grupo de temática en un segmento
determinado de número de canal".
"También hay que pensar al rating en el
tema de los auspicios, la participación de los programas, el tema
de las tandas pre y post películas, la cantidad de cortes que
tienen los cables por hora en determinados tipos de señales y
cómo intervenir dentro de los eventos. Esto también forma parte
de un análisis muy importante, porque todas las señales no
tienen una conformación igual en el armado de pauta o de
distribución o de cortes".
"En relación al rating en el cable, más
allá de algunos eventos puntuales con números record
(transmisiones deportivas), por lo general, desde la base de IBOPE
encontramos índices que oscilan entre 0,5 y 1,5. Y este es el
dato sobre el cual mucha gente trata de planificar. Pero si uno
analiza esta variable cuantitativa, vemos que para un rating
estimado de 1 punto (sea cable o abierta), se tiene un error
relativo de casi el 62%, con lo cual ese valor puede ser igual a
0,3 o a 1,6. Evidentemente, la fluctuación o el dato que tenemos
no es fidedigno como para tomar la decisión de apostar a
determinado programa o canal. Si tomamos un 0,5, por ejemplo,
vamos a encontrar errores relativos que casi alcanzan el
87%".
"Queda claro que el cable
es un medio adulto"
Javier Asensio, vicepresidente ejecutivo / gerente
general de Multichannel Media Sales (ex HSO Argentina) y
past-president del BCPI
"Con el desarrollo de este encuentro,
en primer lugar queda bien en claro que el cable es un medio
adulto y no secundario. Participa de todas las pautas y todas las
planificaciones en el mismo nivel que otros medios, y tal vez en
un nivel superior. El hecho de que la Cámara Argentina de
Anunciantes haga esta conferencia lo está demostrando".
"La independencia de la TV por cable (a la
que yo prefiero llamar TV paga). La desaparición de la dicotomía
cable-abierta; hoy son opciones. También concordaron en que ya no
se puede vivir sin marcas. La globalización ha hecho un mundo
marquista, y no podemos dejar de lado esa parte. Es muy
interesante el concepto de que las marcas ayudan al éxito de los
programas, a su identificación, y que, además, enriquecen los
contenidos. Años atrás, eso ni se pensaba, o se decía que eran
formas de desmerecer el contenido. Hoy entendemos que enriquecen
los contenidos".
"Los contenidos deben estar
interrelacionados con la marca, de manera sutil y no grosera.
Tiene que haber una estrecha relación entre los creativos
publicitarios y los creativos de contenidos. Esta es una tarea
pendiente".
"Se debe ser respetuoso con la marca. Hubo
casos en los cuales esto no se ha cumplido. No favorece a nadie
que una persona se ponga cinco o seis alfajores en la boca, porque
la gente se acuerda de eso, pero no de la marca del producto. Hay
que ser sutiles y respetuosos. Los excesos con respecto a una
marca generan cierta irritación de la audiencia".
"La disertación de Félix Grosso fue muy
interesante, porque hizo hincapié en que el cable no vive sólo
de CPR. Existen otras herramientas que tenemos que tener en cuenta
a la hora de pautar. Porque si pautamos sólo por CPR o por
rating, nos encontramos con los errores estadísticos que nos
modifican muchísimo los valores. "Entre las herramientas que
disponemos están: tomar en cuenta los hábitos de consumo, las
marcas y preferencias, el comportamiento de la audiencia, los
perfiles, los contenidos, el zapping (como forma de ver TV cable),
la ubicación en la grilla (cercanía o no de los canales de TV
abierta), las agrupaciones temáticas, el análisis de los cortes
de cada señal, etc".
"Hace ya más de 10 años que el BCPI
habla de cuatro variables muy importantes: la segmentación, la
cobertura, la frecuencia y los bajos costos. Pero podemos agregar
una quinta variable, que creo que es propiedad de la TV por cable:
el contenido. Los anunciantes se asocian a contenidos de calidad,
porque saben que la audiencia que ve eso, ve reflejado su
producto".