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ESPAÑA:
LA TV DIGITAL NACE SIN PUBLICIDAD
01-DIC/2005
La
televisión digital terrestre (TDT) será una realidad a partir de
mañana. Una oferta de 20 canales que no aportará ingresos
publicitarios relevantes a los propietarios de las licencias.
Anunciantes y agencias aguardan a que la nueva TV se generalice para
hacer uso del canal, aunque no esperan su despegue hasta la segunda
mitad de 2006.
La TDT conlleva un
gran desconocimiento sobre cómo va a funcionar en el mercado español'.
Así resume Mónica Deza, directora general de Universal McCann, la
opinión de la mayor parte de los anunciantes españoles sobre la
llegada de la nueva televisión. Para empezar, señala Florencio
Barranco, director general de Carat, 'las emisiones comienzan por
ley, pero no significa que haya una oferta comercial. Se va a
repetir lo mismo en analógico y en digital, con algún contenido más',
argumenta. A ello se añade la falta de audiencia.
María Cano,
directora de compras de Mindshare, comparte esa visión: 'De
momento, en el mercado español se está haciendo poco en televisión
digital. El sector publicitario trabaja muy en el día a día',
reconoce. 'No se está haciendo nada, no hay peticiones de nadie',
afirman en Contrapunto.
Telecinco, Antena 3
y Sogecable contarán cada una con 3 canales en el aire (el actual más
otros dos). Net, Veo y la Sexta (nueva licencia de televisión
nacional), tendrán 2 canales y RTVE, 5. Fuentes cercanas a las
cadenas reconocen que, en una primera fase, no tendrán ingresos de
publicidad, aunque plantean la nueva televisión como una apuesta de
futuro. En abril de 2010 se producirá el apagón analógico y, para
entonces, las oportunidades de la TDT estarán al máximo.
La situación actual
se deriva directamente de la escasa generalización de los aparatos
descodificadores, unos 500.000 según las estimaciones, que en ningún
caso suponen una masa crítica suficiente para realizar inversiones
publicitarias firmes. 'Es demasiado temprano. Como muy pronto, hasta
la segunda mitad de 2006 no se van a ver movimientos en este
sentido', afirma Florencio Barranco. Para el director general de
Carat, 'no sólo hace falta contenido, sino audiencia para ese
contenido'.
Eso sí, los
anunciantes han comenzado a pedir estudios preliminares con vistas a
un medio y largo plazo. 'Los clientes piden ejercicios de lo que va
a pasar', explica María Cano, de Mindshare. 'Estamos haciendo
estudios en la línea de la especialización de los contenidos. En
una televisión como la TDT se harán más a la carta, con una
atomización de audiencias brutal', explica.
En Universal McCann,
llevan seis meses preparando estudios para prever el comportamiento
de los telespectadores antes el cambio de modelo televisivo. 'Va a
ser un soporte tipo CSI: creativo, selectivo e interactivo',
concluye Mónica Deza. 'Va a ser un campo de pruebas' con un riesgo
menor'.
'¿Habrá
anunciantes en el futuro? Sí. ¿Igual que en la TV generalista
actual? No' concluye Deza.
Mayor
segmentación, menor cobertura
Los publicitarios señalan
que la televisión digital traerá consigo un nuevo modelo de
comunicación, aunque por el momento los movimientos en ese sentido
sean mínimos y 'muy teóricos'. Se pasará de una publicidad
generalista a una más dirigida. El spot tal y como hoy se conoce
dará paso a otro tipo de comunicación, tendente a
publirreportajes, espacios patrocinados y publicidad interactiva.
Con la TDT, la
publicidad en televisión perderá algunas características y ganará
otras. El nuevo modelo implicará mayor fragmentación de
audiencias, lo que permitirá al anunciante ser más selectivo,
reducirá la saturación publicitaria y permitirá ofrecer
interactividad. Por contra, se perderá en cobertura, ya que los
canales digitales no van a igualar en audiencia a las actuales
cadenas generalistas, principalmente Antena 3, Telecinco y RTVE.
La TDT permitirá,
cuando esté plenamente en marcha, una televisión a la carta: el
espectador decidirá los contenidos, el momento y el medio que desea
seguir. Todo ello, con un número de canales muy superior al actual.
Algunos publicitarios ven ventajas en este modelo y confían en que
el incremento del número de canales reduzca la saturación
publicitaria actual. 'Cuanto menor saturación, mayor porcentaje de
telespectadores recuerdan la marca', señala Deza.
Los expertos
explican que la atomización de audiencias y el incremento del número
de soportes no tiene por qué implicar mayor volumen de inversión,
aunque sí se producirá un trasvase entre distintos medios, en
detrimento de los gráficos. La fragmentación producirá un
encarecimiento de la publicidad en TV, ya que para lograr igual
cobertura se necesitará mayor presupuesto. Sectores como prensa,
revistas y cine pueden sufrir un descenso de la inversión en
beneficio de la televisión.
Fuente: Cincodias.com
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