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RADIO Y TV ESPAÑOLA estudia volver a la
publicidad, vender derechos y cerrar canales
03-ENE/2012
El Consejo de
Administración de RTVE celebrará el próximo miércoles una
reunión extraordinaria para evaluar los efectos del recorte de
200 millones de euros en el presupuesto de la Corporación. Esta
reducción es una estocada mortal al modelo de televisión pública
forjado en los últimos años y a un sistema de financiación que
excluye los ingresos publicitarios y sitúa la subvención directa
del Estado en unos 550 millones de euros. La situación es
especialmente crítica si se tiene en cuenta que RTVE tiene ya
comprometido el 80% del presupuesto.
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Para solventar el
recorte de 200 millones (sobre un presupuesto inicialmente
previsto de 1.200 millones), algunos consejeros proponen,
precisamente, recuperar la publicidad en TVE, que desapareció de
la pantalla hace ahora un año. También barajan la necesidad de
vender derechos deportivos e incluso el cierre de algún canal.
Pero insisten en que cualquiera de las medidas que se adopten no
deben afectar a la plantilla ni a la estructura territorial del
grupo.
La reducción del presupuesto de RTVE fue anunciada por el
Gobierno el viernes pasado al término de reunión del Consejo de
Ministros y equivale a casi un 20% de los ingresos previstos
para este año. Un presupuesto de 1.000 millones es considerado
por la Corporación como insuficiente para hacer frente al actual
modelo, que incluye seis canales de televisión (La 1, La 2,
Canal 24 Horas, Clan, Teledeporte y TVE-HD) y cinco de radio.
Para despejar dudas, el Consejo espera contar en breve con un
informe de los servicios jurídicos sobre la situación en la que
queda RTVE tras el anunciado tijeretazo. Santos Ruesga confía en
que entre hoy y mañana se solventen las dudas jurídicas en torno
a la cantidad de dinero que RTVE podrá ingresar, por un lado, y
gastar, por otro.
Para enjugar la rebaja prevista por el Ejecutivo, Santos Ruesga,
catedrático de Economía Aplicada y consejero de RTVE propuesto
por UGT, propondrá al Consejo el retorno a la publicidad en TVE.
“Tres minutos por hora”, matiza. Y explica que el impacto en el
espectador no sería muy grande porque ahora la cadena pública
tiene autorización para emitir hasta cuatro minutos de
autopromociones por hora. Ruesga es partidario de sustituir
parte de estas autopromociones por anuncios comerciales.
Esta medida supondría, según sus cálculos, unos ingresos de 100
millones de euros. Pero antes de ponerla en práctica se tendría
que solventar un problema. “Habría que modificar la ley de
financiación”, apunta Santos Ruesga, que desempeña la
presidencia de turno del Consejo de Administración. “Sería la
medida menos dañina. Antes de tomarla, el Gobierno consultaría a
las cadenas privadas, que no les gustaría porque implicaría una
bajada de los precios de la publicidad”, vaticina.
Para el consejero socialista Miguel Ángel Sacaluga el recorte
avanzado por el Gobierno supondrá la “asfixia” de la
Corporación. “No es razonable. RTVE acaba de hacer un ajuste a
través del ERE que supuso la salida del 40% de la plantilla”,
recuerda. Entre las distintas hipótesis para mitigar el impacto
del recorte, considera que el retorno a la publicidad resulta
especialmente difícil de encajar en el nuevo modelo de
financiación. “Los operadores de telecomunicaciones y las
cadenas de televisión podrían decir que pagarían menos para
financiar TVE”, apunta. De hecho estas compañías están obligadas
a pagar un canon (el 0,9% de sus ingresos en el caso de las
telecos y el 3% para las televisiones privadas) como
compensación por el fin de la publicidad en la cadena estatal.
“Salir al mercado publicitario”, añade, “es complicado desde un
punto de vista jurídico”.
Antes de estudiar soluciones concretas, el Consejo quiere saber
si la reducción de ingresos va también acompañada de una rebaja
del techo de gasto. Si fuera así, RTVE solo podría contar el
próximo ejercicio con 1.000 millones de euros, una cifra
considerada insuficiente y que podría poner en peligro la actual
oferta televisiva. Afectaría incluso a la cobertura de los
Juegos Olímpicos. Entre la compra de derechos y los gastos de
producción, Londres-2012 le cuesta a TVE alrededor de 70
millones de euros.
También estarían en peligro otros derechos deportivos en poder
de la cadena pública, como la Liga de Campeones o los partidos
de la selección. Vender estos derechos no sería fácil. “Los
Juegos Olímpicos no los quiere nadie. Cuestan mucho dinero,
durante poco tiempo y no dan audiencia”, recalca el consejero
Santos Ruesga.
Otra de las hipótesis pasaría por el cierre de alguno de los
canales de televisión. Los consejeros consultados apuestan por
apagar Teledeporte, aunque consideran que el ahorro sería mínimo
porque los derechos audiovisuales están ya comprados. Sacaluga
entiende que con 200 millones de euros menos “se vería muy
afectado el servicio público de TVE”, y considera que no sería
aceptable una mayor reducción de la plantilla ni una merma de la
estructura territorial. El expediente de regulación de empleo
que se llevó en la primera legislatura de Zapatero supuso la
salida de más de 4.000 trabajadores.
Fuente:
El País
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