El informe revela además que la mayoría de
insatisfacciones, 1,22 millones de los encuestados, se
deben a la calidad de los canales y los contenidos,
mientras que otros 630.000 respuestas se quejan de la
mala calidad en la recepción de la televisión analógica
en sus hogares. El estudio, realizado en 35 países a
través de institutos de investigación independientes,
"confirma el ascenso de las tecnologías digitales en
paralelo al descenso de la convencional, a medida que se
acerca el apagón analógico", según sus conclusiones.
Al finalizar 2005, un total de 3,35 millones de
hogares españoles recibían señal digital, lo que
representa un crecimiento de 1,32 millones de hogares.
Del total, el 60 por ciento la recibían por satélite,
mientras el cable aportaba otro 18 por ciento y el ADSL
un 6,6 por ciento. La TDT era el sistema adoptado por el
19,5 por ciento restante.
La tendencia europea, según el estudio, apunta a que
de los 61 millones de hogares digitales, un 64,8 por
ciento logra el acceso por medio del satélite, mientras
el 19,4 lo hace por medio de la TDT y el 14 por ciento
con el cable, los que, según el director de Astra en
España, Luis Sahún, "demuestra que el satélite digital
tiene potencial para crecer".
Los datos consolidados del estudio, que incluyen
países del norte de África, revelan una disminución de
la recepción de televisión terrestre, con 102 millones,
110.000 menos que en 2004, y un crecimiento de la
satelital, que alcanza un total de 60,7 millones de
hogares, un 12 por ciento más que en 2004.